Un poema de Catul
![]() | Robo de un beso Juvencio, te robé un furtivo beso -a ti, que eres de miel- aún más dulce que la ambrosía dulce. Pero no lo hice impunemente: recuerdo haber quedado mas de una hora crucificado en alta cruz, y haber tratado con gran llanto de borrar un poquito tu áspera crueldad. En cuanto te besé, tus parvos labios, mojados por gotas incontables, te limpiaste con todos tus deditos, no fuera a contagiarte mi boca, como si fuera la sucia saliva de una puta infectada. Además, me has entregado, desgraciado de mí, al cruel Amor para que de ambrosía aquel beso se convirtiera en más amargo que el amargo eléboro. Así que, si éste es el castigo que das a mi desgraciado amor ya nunca más robaré tus besos. |

0 comentarios